En el debate sobre el bienestar de los adultos mayores en América Latina, la tranquilidad económica y el derecho a conservar una vivienda digna en la vejez son temas centrales.
Recientemente, Chile encendió los reflectores en toda la región tras los avances en su Congreso para eximir o rebajar significativamente el pago de contribuciones (lo que en México se conoce como impuesto predial) a las personas mayores.
Esta medida busca evitar que los ingresos, muchas veces reducidos tras la jubilación, se vayan en pagar impuestos por la casa en la que han vivido toda su vida. Ante este escenario, surge una pregunta obligada para nuestra comunidad: ¿Podría pasar algo similar en México?
La respuesta corta es que en México ya existen beneficios similares, aunque su aplicación depende de una regla muy distinta a la chilena.
En Chile, el impuesto territorial o de "contribuciones" ha sido históricamente una carga pesada para los jubilados. Las reformas legislativas más recientes buscan consolidar un beneficio en el que las mujeres mayores de 60 años y los hombres mayores de 65 años queden exentos del 100% o del 50% de este pago.
Para evitar abusos y enfocar el apoyo en quienes realmente lo necesitan, las reglas en el país sudamericano son claras:
- Aplica exclusivamente para la propiedad destinada a la habitación (vivienda principal).
- El inmueble debe estar registrado a nombre de la persona mayor.
- Está sujeto a un límite de ingresos mensuales y al valor del avalúo fiscal de la propiedad.
¿Qué pasa en México?
A diferencia de Chile, donde las leyes fiscales sobre el territorio se dictan a nivel federal, en México el Impuesto Predial es una facultad estrictamente municipal y estatal. Esto significa que no existe una sola ley del Congreso de la Unión que exima a todos los adultos mayores del país por igual; cada estado y cada municipio decide sus propias reglas.
Sin embargo, la buena noticia es que prácticamente todo el territorio mexicano contempla descuentos significativos gracias a convenios con el INAPAM y las tesorerías locales:
Descuentos del 50% al 80%: En la gran mayoría de los municipios del país, presentar la credencial del INAPAM o demostrar tener 60 años o más otorga reducciones muy importantes en el pago del predial y, en muchos casos, también en el servicio de agua potable.
La "Cuota Fija": En lugares como la Ciudad de México, las personas mayores que cumplen con ciertos requisitos (como que la propiedad no supere un valor determinado de avalúo catastral) no pagan el porcentaje habitual, sino una cuota fija mínima subsidiada que reduce el impuesto a una cantidad casi simbólica.
¿Podríamos llegar a una exención del 100% en México?
Para que en México se apruebe una exención total y generalizada (cero pago de predial para adultos mayores), el camino no sería a través de una reforma constitucional federal, sino mediante modificaciones en los códigos financieros de cada estado y las Leyes de Ingresos de los más de 2,400 municipios del país.
¿Es viable? Los expertos en economía local señalan que una exención del 100% generalizada es complicada debido a que el predial es la fuente de ingresos más importante que tienen los municipios para financiar servicios públicos como luminarias, recolección de basura y bacheo. Eliminarlo por completo podría colapsar las finanzas locales, a menos que se aplique una focalización estricta (solo a sectores en vulnerabilidad económica), tal como lo hace Chile.
Aunque la exención total del 100% no sea una realidad generalizada en México, los descuentos vigentes son un derecho que debes aprovechar. Cada mes de enero y febrero, acude a la tesorería de tu municipio con tu credencial del INAPAM para asegurar. que tu tarifa se reduzca al máximo permitido por tu localidad.



