El cuidado, el respeto y la procuración de las personas adultas mayores podrían convertirse en una condición legal ineludible para heredar.
Una iniciativa presentada por el grupo parlamentario de Morena en el Congreso de la Ciudad de México busca reformar diversos ordenamientos legales para establecer una sanción directa y contundente: aquellos familiares que abandonen, ignoren o incumplan con sus obligaciones de cuidado hacia un adulto mayor perderán por completo el derecho a reclamar su herencia.
La propuesta legislativa pone sobre la mesa una problemática social lacerante pero frecuentemente invisibilizada: el abandono y la negligencia intrafamiliar que sufren miles de personas en la tercera edad, muchas veces enfrentando un estado de vulnerabilidad extrema pese a contar con parientes con la obligación legal y moral de asistirlos.
Los puntos clave de la iniciativa
Pérdida de derechos sucesorios: La reforma plantea modificar el marco civil vigente para que el descuido grave, la omisión de alimentos, la falta de atención médica o el abandono físico y emocional sean causales suficientes de indignidad para heredar.
Corresponsabilidad familiar: La medida busca recordar que la familia es el primer círculo de protección y que los derechos patrimoniales sobre los bienes de una persona mayor no pueden separarse de la responsabilidad de cuidarla y respetarla en su etapa de mayor fragilidad.
Protección integral en la vejez: Con este candado jurídico, se pretende inhibir la violencia económica y el desamparo al que se enfrentan los adultos mayores por parte de parientes que reaparecen únicamente al momento de la repartición de bienes.
De aprobarse este proyecto en el pleno del Congreso capitalino, la Ciudad de México daría un paso firme hacia la justicia social y el reconocimiento efectivo de los derechos humanos de las personas mayores, blindando su patrimonio frente a quienes deciden dar la espalda a las obligaciones de cuidado.
¿Una ley replicable en el resto del país?
Más allá del impacto local que tendría en la CDMX, esta propuesta abre un debate nacional sobre la urgencia de actualizar los códigos civiles en las 32 entidades federativas.
Actualmente, aunque diversas leyes estatales contemplan la obligación de proporcionar alimentos a los ascendientes, la pérdida de derechos hereditarios por conductas de abandono o maltrato sigue siendo un terreno complejo, lleno de vacíos legales y procesos judiciales largos que desgastan a las víctimas.
Si el Congreso de la Ciudad de México aprueba esta reforma, sentará un precedente jurídico invaluable que podría replicarse en otros estados de la República. La homologación de criterios normativos en el país enviaría un mensaje sumamente claro: el patrimonio construido durante toda una vida de trabajo no puede ni debe heredarse a quienes le dieron la espalda a sus padres o abuelos cuando más necesitaban compañía, auxilio económico y dignidad.



